Te proponemos un entrenamiento eficaz con el que podrás quemar calorías, tonificar el cuerpo y mejorar tu salud.
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Para qué sirve saltar a la cuerda

La Organización Mundial de la Salud recomienda realizar al menos 150 minutos de actividad física de intensidad moderada a la semana para llevar un estilo de vida saludable, que nos reporte un mayor estado de bienestar.
Esta cantidad de ejercicio físico ayuda a mantener un peso equilibrado, previene de numerosas enfermedades y eleva nuestro estado anímico. Para ello, los deportes más convenientes, de acuerdo con el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España, son ciclismo, natación, caminar a paso ligero, trabajos aeróbicos o saltar a la comba.

Saltar a la comba. Beneficios

– Quemar calorías: es un excelente ejercicio aeróbico para quemar calorías, liberar toxinas y mantener un peso saludable.

Tonificar los músculos: no busca ganar masa muscular, sino definir, fortalecer y tonificar brazos y piernas.

Mejorar la coordinación: se trata de una rutina que favorece la concentración y la coordinación entre brazos y piernas.

Potencia la masa ósea: los saltos constantes hacen trabajar la estructura ósea del organismo, reforzándola desde el interior y previniendo enfermedades como la osteoporosis.

Ganar fuerza muscular: es una actividad de fuerza que se practica con el propio peso, y que consigue una mejora notable en la capacidad del músculo en generar tensión.

Favorece el corazón: es un entrenamiento que aumenta de la frecuencia cardíaca, casi al nivel del entrenamiento HIIT, propiciando una mejor salud cardiovascular.

Cómo saltar a la cuerda correctamente

Saltar a la comba es un ejercicio completo y sencillo, que no requiere de gran técnica ni de experiencia previa y que, encima, puede hacerse en cualquier lugar.

  1. Mueve las articulaciones: antes de empezar, moviliza rodillas, tobillos y muñecas, dando suaves giros sobre ellos mismos. Esto sirve de calentamiento y previene de lesiones.
  1. Elige la cuerda apropiada: las de plástico son más económicas y, quizás, la mejor opción para empezar. Si somos experimentados, podemos optar por las de cable de acero, más ligeras y rápidas. Las de tejido suelen ser lentas y pesan mucho.
  1. Largura: en cuanto a la longitud, la comba tiene que llegarnos hasta la cadera o un poco más arriba, si la pisamos en su centro y la mantenemos estirada.
  1. Mueve solo muñecas: hay que mantener los codos flexionados a unos 90 grados y cerca del tronco, e intentar no mover ni hombros ni brazos. Son las muñecas que, con pequeños movimientos, dan vueltas a la cuerda.
  1. Activa el vientre: trata de mantener firme la musculatura del abdomen y de la espalda, lo que te ayudará a proteger la columna. Imagina que un hilo de tira de tu cabeza hacia el cielo.
  1. Aterriza sobre las puntas de los pies: después de saltar si caemos sobre las puntas de los pies de forma suave evitaremos daños innecesarios.

Saltar a la comba. Ejercicios

Pies juntos: despega los talones y levanta las puntas de los pies lo justo para dejar pasar la cuerda. Comienza con tres series de 3 minutos (1 minuto de descanso) la primera semana. Luego pasa a 3 series de 5 minutos, y ve reduciendo el tiempo de recuperación hasta completar una serie única de 15 minutos.

Sube rodillas: este ejercicio ayuda a fortalecer el abdomen y estirar los músculos de la espalda. Haz cinco series de 1 minuto en la primera semana, luego haz series de 2 minutos y aumenta el ritmo hasta una serie única de 10 minutos.

Además de realizar saltos, la comba puede ser un accesorio útil para otras actividades de fitness de gran intensidad como el rope training. ¡Pruébalo!