Esta proteína de gran valor nutricional ayuda a fortalecer las defensas y a incrementar la musculatura del cuerpo.
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Qué es la caseína

La caseína es una proteína de alto valor biológico, que se encuentra en la leche en forma de un complejo soluble de calcio y fósforo. Representa el 80% de las proteínas de la leche de vaca, y es necesaria para la absorción de calcio y fosfato en el intestino.
Contiene, además, aminoácidos esenciales, un alto porcentaje de glutamina, al que se le atribuyen propiedades beneficiosas para la musculatura y para el sistema inmunitario del organismo.

Caseína. Función

La caseína tiene una absorción más lenta que la del suero de la leche, aportando proteínas de forma gradual y de asimilación continua y progresiva, lo que evitará que se produzcan déficits.
Asimismo, aparece en múltiples suplementos alimentarios utilizados para reforzar el aporte proteico de deportes de fuerza y/o culturismo, con el fin de cubrir las elevadas necesidades y prevenir la aparición de catabolismo muscular (destrucción de la proteína del tejido muscular).
La caseína también forma parte de la base de suplementos proteicos, barritas, batidos y productos sustitutivos de comidas utilizadas por deportistas que desean aumentar su consumo de proteínas. En estos casos, se suele tomar mezclada con leche para elevar aun más el tiempo de absorción.
Igualmente, la caseína también se utiliza en el sector de las lácteos para elaborar quesos, además de estar presente en la industria del pan y cárnica, por sus excelentes propiedades emulsionantes.

Cuándo tomar caseína

Los músculos no crecen durante el entrenamiento sino mientras dormimos por la noche. Es en este tiempo de descanso cuando el organismo repara las fibras musculares dañadas y crea otras nuevas.
Por ello, los expertos apuntan que el mejor momento para consumir caseína es antes de irse a la cama, ya que a partir de este instante el cuerpo pasará horas sin tomar proteína y necesitará asimilarla de forma gradual y lenta.

Intolerancia a la caseína

Se pueden conseguir caseína en farmacias y parafarmacias, grandes almacenes o tiendas para deportistas o dietéticas.
Ahora bien, las personas intolerantes a la lactosa o aquellas alérgicas a la leche de la vaca no deben tomar caseína. De la misma manera, una ingesta excesiva o demasiado continuada de suplementos proteicos puede alterar los riñones y el hígado, ya que estos órganos tienen que trabajar más para eliminar la urea.
Por consiguiente, una elevada cantidad de urea puede favorecer la pérdida de calcio en el organismo y contribuir al desarrollo de osteoporosis.

Es importante recordar que el consumo de los productos sustitutivos con caseína debe ser esporádico y siempre bajo recomendación y supervisión de un nutricionista.